Ni huerta, ni pajar, ni crucifijos en las paredes #historiasrurales

En cuanto abría los ojos y veía el crucifijo, me llenaba la cara una sonrisa al recordar que estaba en la casa de los abuelos y no en mi piso de la ciudad, donde no había ni huerta, ni pajar, ni crucifijos en las paredes. Solo un dulzor era comparable: las tartas de cumpleaños. Como … Sigue leyendo Ni huerta, ni pajar, ni crucifijos en las paredes #historiasrurales