Aún veo aquella tarjeta musical con claridad. Era amarilla, del tamaño que tenía mi mano con siete años. En el centro, las letras de J&B brillaban con un rojo intenso. Cuando la abrías, la sintonía de Jingle Bells se colaba como un chillido directo al cerebro. Fue un regalo de mi abuelo alcoholizado. Es curioso … Sigue leyendo Encierro voluntario