Antología Poética. Francisco Viña

Antología Poética. Francisco Viña

La poesía de Francisco Viña me acompaña desde que nací. Los momentos familiares, dulces o amargos, están impregnados de sus poemas. He de confesar que me gusta la literatura directa, me aburren los significados ocultos, me empalaga lo rebuscado y, por eso mismo, con Viña me pasa como con Benedetti, puedo disfrutar de sus versos porque son directos y sencillos, y no por ello menos poéticos. No será, por lo tanto, casualidad, que haya varias referencias a Benedetti a lo largo de la antología de la que vengo a hablar.

En esta antología publicada en 2023 por el Centro de la Cultura Popular Canaria (CCPC), encontramos un recorrido por los temas y pasiones de la obra de Viña.

Antología Poética Francisco Viña
Antología Poética Francisco Viña

Los temas de Francisco Viña

El amor

Aunque consciente de ello, no deja de sorprenderme que su primera publicación Pensamientos, apareciera hace ya más de medio siglo, en 1969. Encontramos en estos primeros versos poemas de pasión y amor con poco romanticismo y mucha libertad, o, como diríamos hoy, amor sano y nada tóxico. El tema del amor es constante a lo largo del libro. En Vanessa de mis volcanes (1980) vivimos el canto al amor sencillo, la invitación a dejar los aires de grandeza y disfrutar de lo simple y bonito de compartir la vida. Pero también aquí empezamos a descubrir el gran amor de Viña por sus islas, que de nuevo es un amor libre, ya que nos muestra cómo querer la propia tierra sin encerrarte en ella.

La tierra

En Pedazos de mí (1979) creo encontrar una referencia a la figura paterna emigrante. A aquellos hombres que dejaban las islas y embarcaban rumbo a América para ofrecer a sus familias un futuro mejor, quizá una formación que ellos no pudieron tener. Pero es en Tiempos de timple y lagar (1981) donde aparece de forma más explícita el orgullo por sus islas a través de las vivencias de un niño que crece en libertad en esas tierras en contraposición con el anonimato y la oscuridad que de adulto encuentra en la gran ciudad. En Cartas a nadie (1983) vuelve el poeta a contarnos la importancia de la protección y amor por las islas, siempre en equilibrio con la apertura. Y esa apertura al mundo continúa vigente en el poemario A pesar de todo (2007), donde el poeta nos dice:

El guanche que llevo dentro

no me impide ver al mundo

como amigo.

Ahora se habla mucho de cambiar el modelo de turismo y encauzar la economía de manera respetuosa con nuestras tierras, nuestras vidas y el planeta en general, pero Viña ya hablaba de la necesidad de defender las islas de interesas ajenos en 1989 en el poemario Nacimiento en la lava. Y así continua, con más ímpetu tras el paso de los años y de los planes turísticos, en A pesar de todo (2007) donde nos habla de cárceles en las costas, rascainfiernos y lujo para las mafias.

Nos dice en el Alisio y los tiempos (2017):

Mi infancia son recuerdos de un barrio de Canarias.

Y en ese barrio idealizado de la infancia nos muestra un camino empedrado, silencioso. Barrancos que llevan al mar. Almendreros, balones, pantuflas, cartas de Venezuela, perejil y hortelana.

La libertad

El tema de la libertad aparece de diferentes maneras a lo largo de la antología. Hemos hablado de la libertad en el amor y la libertad de crecer en las islas, pero también se nos avisa en distintos poemas de lo frágil que es esa libertad y cómo podemos perderla si nos despistamos. Este tema alcanza su mayor sentido en el poema «Que no» de Tiempos de timple y lagar (1981) que comienza así:

Que no.

Que no te construyan

jaulas

ni de alambre

ni de caña.

Que no te construyan

jaulas

y que te dejen tranquilo

con tu pachorra

y tu magua.

En Pájaros de papelbaso (1987) aparecen referencias al adoctrinamiento y a no dormirse en lo importante, la lucha política y consciente para no perder los derechos y defender las islas.

La poesía

Ya en Vanessa de mis volcanes (1980) aparece la referencia a los versos de verdad como una manera de desnudar el alma mejor que hablando. La reflexión sobre la poesía vuelve con más fuerza en Pájaros de papelbaso (1987) donde se defiende una poesía sin snobismo ni artificio, una poesía humana y verdadera en la que se cuenta la historia del Abuelo José «Un hombre en cualquier tiempo sin paz y sin contexto en estas islas».

Igualmente, en Recuento poético (1994) le dedica unos versos al pintor y cantante Luis Morera donde alaba su canto a la verdad y a la memoria de la injusticia. Y en Los nudos del afecto (2013) se pregunta «¿A dónde va la poesía?»

El tiempo

En Cartas a nadie (1983) encontramos la primera referencia al paso del tiempo y la rapidez con la que corre la vida. En Recuento poético (1994) aparece el tiempo en forma de nostalgia por ese pasado despreocupado y feliz entre piedras y cardos. También el tiempo en Los nudos del afecto (2013) es un canto a la amistad de la infancia.

¡Ay del tiempo, el tiempo, el tiempo!

Y en Rescoldos y reincidencias (2014) el tiempo parece no haber pasado tras cuarenta años de silencio y el poeta celebra que ¡seguimos vivos!

La justicia social y lo colectivo

Las referencias a la injusticia social y la lucha política aparecen a lo largo de toda la poesía de Francisco Viña. Son recurrentes las menciones a otros poetas y compañeros a los que rinde homenaje. Entre ellos, Miguel Hernández y Federico García Lorca, ambos en El Alisio y los tiempos (2017).

Al poeta Miguel Hernández le dice:

No es muerto quien se deshace bajo la tierra herida y oprimida.

Y, de vuelta a las islas, se despide así de Granada:

Con su tiro en la espalda

revuelto con mi ropa

en un libro

llevo a García Lorca,

Federico.


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